Devastado, confundido y nervioso, es todo lo que soy, casi todos los días y no es una época, no es un día al mes al parecer toda la vida ha sido una lucha constante. Deje de temerle al olvidó, al abandono, a la incertidumbre y a la desconfianza. Hoy es un día más dicen Algunos, yo prefiero pensar que es un día menos.
Y si hubiese sido eso que querías, si hubiese alcanzado las expectativas, si hubiese tan solo estado sobre la línea imaginaria de esos límites que tenías.
Despierto, para volver a dormirme tarde, entender delirios, soportar lo soportado, pagar cuentas infinitas, mirar a mi madre y esperar a que sonría. No soy una promesa de algo mejor o un futuro próspero, siempre soy un pasado que se deja atrás aunque todo se vea bien ahí afuera, por dentro lo mínimo es apretar los dientes, esperar la calma silenciosa del alcohol.
No quiero dramas, quiero estar ebrio, mirando el techo atornillado, sin siquiera pensar en algo.
No, realmente nunca existió una esperanza, realmente solo era yo, tratando de alcanzar expectativas, si al final solo pedía, paz, croquetas de pescado y un poco de eso asqueroso para algunos. No habrá paz en un mundo caótico, por eso nos vemos en paz porque nos pagan por ser esa paz, mientras por dentro jamás nos sostendremos.
Hubiese Sido más, no, creo que no, nunca hubiese logrado cumplir, ni el mínimo, ni el máximo, porque nada le fue suficiente.
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Dime que el mundo ya no es tan violento