Inventaré alguna excusa para, volverte a ver sin que me
veas, porque cada vez que apareces en el lugar que sea, siento angustia, como
si me oprimieran el pecho, pero, a la vez la sensación de tranquilidad es tan
genial, saber que vives, saber que aún estás ahí.
Mi muerte un día se llevaré tu recuerdo, será tu recuerdo
grandioso, aquel que nadie más tendrá, porque nadie más te puede ver tal como
te vi y te veré. Así simplemente seré quien jamás debió aparecer en tu vida,
quien se llevó tu vida, no seré capaz de devolverla, sin duda me llevé la
mejor parte.
Mi dulce angustia es una puñalada. Pensarte, mirarte o
soñarte, no me matará, pero, moriré odiando el futuro que nunca llegó y nunca
llegará.
Existe un tiempo, qué es infinito, es el tiempo entre la muerte y la vuelta a la vida. Se lo explico es como ese segundo antes de que terminé de besar con pasión a esa persona que tanto usted ama. Creo que ese es un mal ejemplo, probemos otro: Es el instante en que usted va cayendo y se da cuenta que está cayendo. No, creo que igual es un mal ejemplo. La verdad no tengo un buen ejemplo solo quería introducir a un texto que tal vez no sea tan dulce de leer.
Dice así: Querida vida, eres como la mierda, le fallas a la gente que jamás debiste fallarle, te llevas a las personas que éste mundo necesita, vida de mierda, maldita vida de mierda, maldigo, en serio maldigo a todo acto o acción motivada por la maldad y el odio, aunque mi discurso esta cargado de odio, odio estar odiando todo lo que odio. Tal vez te odio vida de mierda porque me fallas, a por cierto no, vida de mierda te odio, porque veo el dolor en otros, porque sabes que termino imaginado el dolor de las personas y lo termino viviendolo sin poder repararlo. Tolero todo lo que haces por mi, tolero que te lleves mi visión, a la gente que amé, que te lleves los amigos que pueda ganar, tolero ser una persona desafortunada, estar maldito, no encajar, ser excluido y todo lo que quieras.
Pero jamás toleraré lo injusta que eres, y no lo digo por los niños en África, lo digo porque cada tres centímetros habrá un alma quebrada, pero lo estúpido es que esa alma estará quebrada, porque fuiste injusta y tres centímetros más allá habrá alguien aprovechando ese dolor. Vida de mierda injusta, vida de mierda, vida de mierda, espero que un día logres equilibrar el mundo y que las personas podamos estar equitativamente estables. Ojalá quien esté a tus servició respete mi opinión y no se encargue de hacer que el mundo se desequilibre aún más.
Aunque parezca paradójico, quien alguna vez te quiso, y
sobre quien dejaste caer tus lágrimas más sinceras, un día, sí, un día común te
odiará. Así deseará tu muerte, verte destruido y a veces se esforzará por
destruir todo aquello que intentes construir. Solo debes dejar que ocurra, porque es su
muestra más grande de amor. Porque no puede amarte sin odiarte, ni justificar como
es capaz de odiar y amar a la vez y como logra mantenerlo durante el tiempo.
Existirá quien resistirá toda tormenta e intentará quererte
incluso cuando debería odiarte, a aquella persona déjala en paz porque nadie ha
nacido para vivir injustamente, solo vete lejos y deja que viva feliz, deja que
encuentre quien pueda quererla y apreciarla como nadie lo hace. Ni como tú lo
lograras hacer alguna vez en tu vida.
Pese a todo intento por sobrevivir en un mundo que
supuestamente se construye con amor, no podrás ser amado no lo intentes otra
vez, sopórtalo aprende a escapar de la gente crea tu espacio, porque no
necesitas de nadie y no vuelvas a preguntas otra vez si debes esperar, porque
no debes esperar nada. Finalmente deseen o no tu muerte vas a morir, y no
necesitaras de nadie para que tu fama sea dispersada.