jueves, 23 de abril de 2026

Algún viernes del año

 Algún viernes del año, encontré paz en sus ojos cansados, me dormí sin apretar los dientes hasta que llegó la hora de volver a casa, volver a casa nunca fue bueno para mí, por eso construi un refugio, un regio con alcohol y tiempo muerto, un refugio cálido que sin ser un hogar, es donde descansa mi corazón cansado de todo.

Algún viernes del año encontré calma, el alcohol siempre está, entonces no era ni será el alcohol, los días no son grises, son así los ojos de quién los ve. Unos ojos nebulosos, que no saben mirar.

Algún viernes del año, estaré en paz, sin tanto que aprender, sin esfuerzos por olvidar y con ganas de vivir, un viernes como cualquiera, un viernes de cualquier año, de los que fueron y los que serán, ya no estaré de pie, pero míraré al cielo como si fuese un viernes de sus ojos cansados, tragos raros y ganas de sobrevivir.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Dime que el mundo ya no es tan violento