Hoy la salud
mental es observada desde la opinión pública, mientras la audiencia asume que se
trata de un problema actual, siendo que históricamente se ha buscado diagnosticar
y tratar problemas en salud mental, en la línea temporal existieron métodos como
la frenología y la lobotomía como método de diagnóstico y tratamiento. Actualmente
ambos son rechazados por la comunidad científica, al igual que las creencias
populares en el mal de ojo, las brujerías y los amuletos. La comunidad científica
buscar diferenciar elementos de la fe, de aquellos que tienen validación científica.
Hoy la salud
mental es un conjunto de percepciones a nivel colectivo, pero un privilegio a
nivel individual, no todos pueden pagar los medicamentos y claro, casi nadie
puede pagar la psicoterapia a la que siempre piensas en enviar a la gente. El
problema es que el proceso de sanación en salud mental se ha vuelto un producto,
un producto de consumo individual. Extrañamente a aquellos que pretenden la sanación
nunca tiene consciencia social, observan sus avances como un triunfo personal,
lo cual no es algo malo, pero al parecer el devaluar de forma continua el
entorno que los ha sostenido pareciera ser un factor de riesgo.
La pregunta
continua es, si alguna vez creímos que perforar la cabeza de alguien aliviaría ciertos
síntomas, ¿Dónde llevara este modelo de salud mental a nuestra historia?, en
muchos carteles de internet se lee el “La psicoterapia sin consciencia de
clases es couch”, entonces ¿Estás sanando o estas siendo egoísta?, sin desmerecer
el esfuerzo individual para pagar tus sesiones de psicoterapia, tus
medicamentos y tu plan de salud, ¿pensaste alguna vez que el problema no está
en ti?, claro pero desde la perspectiva de que es algo a nivel colectivo, es decir
si lo reducimos solo a explicación sencilla es una cadena de eventos: Trabajas
en un lugar, a ese lugar llega alguien que no tiene trabajo, tiene hijos y cero
apoyo del progenitor, tú trabajar en la única red de donde su hijos pueden
recibir educación o salud, subsidiada por el estado, pero ese día no puedes
atender a sus necesidades, inevitablemente te va a estresar. Eres su único
recurso.
Las flores y
mandálas, el niñx interior y todas las modas actuales en psicoterapia, tendrá un
efecto sobre el colectivo, cuando realmente le decimos a la gente que sean egoístas,
que velen por si mismo, que olviden a su entorno, que se perdonen a si mismos,
pero que jamás sepan o puedan pedir perdón, o quizás que parte de la justicia
es aceptar que deben recibir el perdón de alguien. Se ha avanzado tanto hacia
un modelo de me importo yo, y solo yo, que nadie piensa en construir proyectos
en conjunto, quizás por eso el éxito de las relaciones entre personas se basa
en el compromiso mutuo, en el respeto hacia el otro, además de tener siempre una
visión de grupo o de duo.
El protagonismo,
junto a las eternas sagas capitalistas con profecías sobre el protagonista
absoluto, han generado una concierna colectiva de libertad de culpas de actuar
sin pensar, de no pensar en consecuencias y de tener el mundo a los pies (Harry
Potter, Dune o star wars), solo por ser quien eres el protagonista, si bien el
esfuerzo individual es valioso, es valioso solo porque somos una sociedad
egosita mirando por sobre el hombro a los que no comparten nuestros privilegios.
No existen los
protagonistas, solo existen aquellos que le quitaron el valor a las relaciones entre
personas, que sobreviven por la acumulación de capital, que sus objetivos
terrenales son la riqueza, que tiene los recursos para pagar psicoterapia fundada
en el individualismo, para recibir frases genéricas, sobre poner limites y sanar
al niñx interior, la salud mental es importante, ¿pero es realmente importante
para ti?, ¿lo consideras realmente un problema social?, o sientes que todos
tienen tus privilegios.

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Dime que el mundo ya no es tan violento