Existe un día en el que no tienes nada,
ni a nadie,
tampoco crees necesitar de nada ni nadie.
Vas con la mirada puesta en el suelo,
sin saber a donde vas,
no crees en nada,
no te queda nada, todo acabó.
Los recuerdos de un pasado oportuno quedan,
la esperanza de un futuro prospero están muertas,
nada conduce hacia ese lugar,
todo acaba en oscuridad,
no habrá nadie,
tampoco deberia haber alguien.
Todo se ve oscuro,
no creer en nada, ni nadie
no esperar nada de nadie,
no necesitar de la compañía de nadie.
Aún no estoy tan vencido,
no sé donde voy,
ni con que fin,
pero puedo dar pasos,
así avanzo,
lentamente la vida me enseño,
yo aprendí, a apreciar los pasos que me hacen caminar.
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Dime que el mundo ya no es tan violento