Soy de aquellos que lamenta su existencia, porque aún no soy capaz de encontrarle sentido a los días, la verdad sumergido en el sistema solo nos afianzamos a las responsabilidades. Yo te amé, y ahora que estás ahí, logrando todo lo que alguna vez quisiste, yo me siento feliz, al fin lo lograste eres una más de esas personas que logra ganarle al sistema. Yo solo me quedo aquí viviendo día tras día esperando que algo grande pase como el típico sujeto que espera el milagro, cierto, ya no lo espero, me resigné.
Tienes lo que quieres y si no lo tienes lo quieres aún, esto se debe leer super depresivo, pero es solo para señalar que necesito ser odiado, porque de que sirve que sientan lastima por ti. No soy el hombre soñado, ni el deseado, tampoco está en mis planes serlo, porque se requiere tiempo y gimnasio, pero, si bien sabes, perdón si bien saben, preferiría ser golpeado, que atacado con las cosas que nunca ataqué, hoy estoy, pudriéndome, me siento fracasado, me faltan fuerzas y ganas, necesito mantenerme de pies, sé que caeré, es cierto otra vez, pero no estarás, ni nunca estuviste para levantarme, como dije, rogué a Dios, para ser feliz, lastima me ignoró, pero tal vez fue por una buena causa y en ese momento le quitaba el cáncer a un niño, pensar en ello me anima, porque yo no merecía ser feliz, menos si estaba a tu lado. Merecías la felicidad, ahora que la tienes no la dejes ir.
A veces despertar y comenzar el día cuesta y duele más que la cresta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Dime que el mundo ya no es tan violento