Han pasado años desde que lo odié por última vez, pero hoy fue
la oportunidad precisa para empujarlo y odiarlo con todo el corazón, como nunca
nadie es capaz de odiar, claro, si destruiste todo lo que yo había construido ¿que
más querías?. La ocasión prefecta era esa, sí, era la ocasión perfecta, entre
ese mosh de tocata de pueblo yo podía evocar mi furia hacia ti, destruirte, tal
vez golpearte con rabia pero solo bastaba, con empujarte con la suficiente fuerza
para que no te mantuvieras en pie, te odiaba tanto, pero en el fondo sé que no puedo
odiar a nadie, tú el hombre que arruinó parte de mi vida ha sido perdonado , después
de esta venganza de bajo perfil ya no hay dolor, y no lo habrá porque las
heridas sanan y yo si soy capaz de perdonar. Dios guiará mis acciones aunque
hoy el odio me dominó, Dios perdonará, que no hubiese sido capaz de perdonarte
antes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Dime que el mundo ya no es tan violento