martes, 1 de diciembre de 2015

Gaspar

Un día, apareció Gaspar, Sí, Gaspar el rey mago. Extraño porque apareció en una calle de concepción, pidió monedas, sentí que la cantidad le pareció aberrante pero no tenía más monedas, así que le ofrecí un cigarrillo. Gaspar no parecía un mal hombre, pero, tenía las tipicas heridas que aveces llevan los malos hombres, señaló que perdió un pulmón, con una puñalada cobarde. En su extraño acento de hombre fingiendo la formalidad, pedía disculpas e indicaba su problema con el alcohol, hay quienes no lo entienden, quienes lo critican y juzgan, yo no miré a el hombre alcohólico, vi a Gaspar el rey mago apuñalado, así que solo tendí mi mano.

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Dime que el mundo ya no es tan violento