Quizás nunca fui perfectible, nunca se trató de aprendizajes o de hacer las
cosas de mejor forma, todo lo que estuvo mal, siempre estuvo mal en mí. Miraba
ojos brillando y era lo único que siempre estuvo bien, todo lo demás siempre
fueron mis palabras de más o palabras de menos. Quizás el silencio no es tan
malo, quizás siempre es solo la señal de que debo mantenerme en silencio.
De todas las veces en la vida que recuerdo, donde he hablando de lo mal que
me siento, nunca he logrado sentirme en paz. “Siento que te hago mal”, si
alguna vez llegué a confiar en alguien para hablar de mis ganas de morir, solo
sentí que no debí decirlo, creo que debí guardar silencio, cada vez que pienso
en lo que he dicho siempre me arrepiento, es aburrido vivir pensando que todo
lo que dices es incoherente o cuestionable.
La libertad de poder hablar, expresar y sentir todo el lado de alguien, lo perdí,
quizás nunca existió, Constantemente la vida es represión y opresión, no
podemos decir todo, no podemos expresar todo y pasamos la vida seleccionando las
palabras adecuadas, eligiendo el momento adecuado y buscando incluso el lugar
adecuado. Lo que está mal en mí, es que quizás nunca logre hacerlo bien,
siempre digo lo peor y hago todo lo que está mal.
Quien quiere a un fumador, o alguien que no tiene la estatura promedio, o
alguien que constantemente pareciera estar cuestionado el comportamiento ético de
todos. Quizás todo lo que construyo lo hago desde la fantasía, desde la idea de
sentir que estoy bien, o pensar que merecía estar bien.
Congelo mi alma, porque el tiempo va avanzando, y siento minuto a minuto
que soy solo un extraño, en un mundo donde todos son extraños, donde quienes
deciden estar juntos, avanzan, en ese punto solo doy señales para que sigan
avanzando, soy un puente entre personas, no un lugar seguro.
La llegada de la muerte hoy seria bienvenida, pero pesándolo bien, preferiría
jamás haber existido. Todo estaba y estará en el mismo lugar, pasaran los años
y seguiré sintiendo todo de la misma forma. Seguiré pensando que soy parte de
todo lo que está mal en el mundo, al menos hoy aún me siento parte de aquello y
no la totalidad.
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Dime que el mundo ya no es tan violento