Me revelo contra toda intención, contra toda buena
intención, contra todo deseo, dejé mi humanidad de lado, yo no necesito querer
ni ser querido, porque en ese intento más de alguien saldrá herido, y no me
digan que no será así, porque siempre pasa, siempre todo el tiempo.
No quiero, no quiero, no quiero, debo escapar de una forma
elegante, mis convicciones son más importantes, sé que no me necesitas, y creo
no necesitarte, sé que me gustas y esa idea me aterra me aterra la calma que
produces en mi me aterra las sensaciones que produces en mí, me aterra qué todo
se esté volviendo tan difícil de controlar, no me gusta perder el control. No
saber que pasará, no saber que mierda estoy haciendo ni por qué lo estoy
haciendo.
Deja mi alma como estaba, no la despiertes, déjame seguir
estando borracho, no me saques de aquí, por favor, vuelve al lugar donde era
muy fácil ignorarme, ahí perteneces ahí pertenezco, o tan solo arriésgate hasta
el punto en el que logre darme cuenta de que estoy despierto, de que tal vez si
merecía otra oportunidad, para estar acompañado y no tener que ingerir alcohol
hasta dormir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Dime que el mundo ya no es tan violento