Las buenas amigas dicen no fumes tanto, pero a veces sus madres te regalan cigarros. No sabes cuanto te llegaran a querer, ni cuanto vas a querer, aveces solo eres el invitado estrella pero dejas de serlo cuando te nombran parte de ese lugar. No fuiste mi primera amiga, ni la ultima, pero estás entre la ultima y la primera, conozco de ti tus miedos, conozco de ti, lo que no conoces de ti, por cierto lo que sé no importa tanto sino que es aún mas importante, todo aquello que el mundo desconoce.
Ni idealizada, ni transformada, ni desgastada ni desanimada, tu madre dijo yerno, yo digo que vale más la unión y la fuerza, que el falso amor de un Concha de su madre. Por eso siempre habrá un hombro donde llorar, ganas de comer, de beber y de fumar, porque eres una amiga de batallas graves en las buenas, las malas y las de siempre. Nos vamos a necesitar un millón de veces pero un millón de veces estaremos ahí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Dime que el mundo ya no es tan violento