Salté entre tus recuerdos, evitando dejar huellas. Imaginas las sensaciones que dejé plasmadas en ti, porque construimos a las personas, sí, las construimos como a la vez las esperamos, soy el perfume que abrazaste, el cigarro que fumé y el chicle que no dejé. No era el lugar más indicado para poder encontrarme y quién sabe sí deseabas encontrarme, simplemente me buscaste entre tus sensaciones. Tarde lograste entender que con quien lograbas asociarme no era más que un perfecto extraño. Así te perdías entre kilómetros, mientras una sonrisa en ti se dibujaba.

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Dime que el mundo ya no es tan violento